Se acerca la venida del Papa León XIV a nuestra tierra. Un acontecimiento histórico que nos invita a prepararnos para recibir todas las gracias que nos trae la visita de nuestro padre y pastor.
Esta bitácora nos ayudará a prepararnos como familia, como escuela, como parroquia, como comunidad.
Nos invita a conocer la vida del Papa y su mensaje para nosotros y también a guardar en el corazón lo que su visita nos deje como tesoro.
Presentamos un pequeño juego de preguntas y respuestas para conocer un poco más al Papa León de manera divertida.
Así como esde la Edad Media los escudos de armas se hicieron de uso común para los guerreros y la nobleza; también para el clero se formó una heráldica eclesiástica, que sigue las reglas de la civil para la composición y la definición del escudo, pero que inserta alrededor símbolos e insignias de índole eclesiástica y religiosa.
Es tradición, al menos desde hace ocho siglos, que también los Papas tengan su propio escudo personal. En él suelen incluir simbolismos que indican su ideal de vida, algunas referencias de su pasado, o también elementos vinculados a su programa de pontificado.
Te invitamos a escuchar la homilía del Papa León en el Jubileo de las familias, los niños, los abuelos y los mayores en la que nos brinda consejos puntuales a los esposos, a los hijos y a los abuelos.
También la acercamos en formato escrito.
El Papa publicó este año una encíclica llamada “Magnifica humanitas” sobre la protección de la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial. En ella nos recuerda:
Te invitamos a ser misionero del Rosario rezando por los frutos de la visita del Papa y ayudando a que otros descubran esta oración.
¿Cómo? Invitando a otros, organizando el rezo del Rosario en tu parroquia, barrio o escuela.
Te alabamos y te agradecemos, Padre,
por nuestra vida como pueblo.
Con Jesucristo, queremos poner a las personas en el centro de nuestro actuar,
especialmente a los pobres, los enfermos, los pequeños,
para ser una nación hospitalaria
movida por vínculos que busquen el bien común:
donde la justicia sea la fuerza de la paz.
Que el Espíritu nos guíe en el diálogo
para ser constructores de comunión,
dándonos fuerzas para edificar juntos la civilización del amor
reconociendo en el corazón de cada ser humano,
el lugar donde Tú deseas habitar.
Que podamos ser auténticos testigos de la fe,
manifestando tu misericordia con alegría
y anunciando tu salvación con esperanza.
El Papa León XIV nos convoca y envía.
Junto a nuestra Madre de Luján decimos:
¡Levántate, Argentina,
y camina hacia una patria fraterna!